Nota informativa sobre la vista oral del caso 2/81 y testimonios de la Guardia Civil RESERVADO
Nota informativa del CNI/CESID sobre la vista oral del caso 2/81, fechada el 30 de marzo de 1982. El documento detalla el interrogatorio de seis tenientes de la Guardia Civil: Izquierdo Sánchez, Álvarez Fernández, Núñez Ruano, Ramos Rueda, Alonso Hernaiz y Boza Carranco, quienes afirmaron haber actuado bajo órdenes de sus superiores, creyendo que contaban con el respaldo del Rey y altos mandos militares.
Los testimonios revelan que los tenientes consideraban su misión como una operación nacional. Izquierdo mencionó que Tejero presentó la acción en el despacho del coronel Manchado, mientras que Álvarez Fernández explicó su rol en el hemiciclo como el de mantener el orden y proteger a los diputados. Un testimonio clave provino de Ramos Rueda, quien relató que Tejero había expresado que Armada pretendía presentarse como presidente ante los diputados. Además, el consejero togado general Fernández de Mesa cuestionó la referencia al Rey como justificación de sus acciones, dado que existía una cadena de mando. El documento también incluye una nota de las comisiones militares en defensa del capitán Muñecas frente a acusaciones de torturas.
No conocía al Teniente Boza, referente al incidente con el Teniente General Gutiérrez Mellado. Vio al General Prieto de paisano. Este tenía que desempeñar y que la referencia de que Armada cumpliera órdenes del Rey se la dio con posterioridad el Capitán Muñecas. El telex del Bando del Teniente General Milán pasó de hombre a hombre y que alguien lo leyó en el pasillo. No se enteró del mensaje del Rey, pero llegó a tener conocimiento de que el "Rey no estaba en ello" y que "Milán se retiraba en su región". Ante estas circunstancias se asomó al hemiciclo y dijo a los Sres. Diputados que una solución estaba próxima. Él siguió en el hemiciclo guardando el orden y expresaba las condiciones de salida. Finalizado el interrogatorio del Fiscal, continuaron los defensores, Sres. Salva Paradella (Álvarez Hernández), Sr. Escandell (Milán) y Ortiz (Izquierdo Sánchez). Su defensor recibió las contestaciones afirmativas sobre lo preguntado que en resumen fueron lo dicho al Fiscal, resaltando que: las órdenes las recibió de su Capitán; que la variación del punto de destino no alteraba la orden; que no tenía dudas de su misión. Estuvo prácticamente todo el tiempo en el hemiciclo cumpliendo los tres puntos referenciados anteriormente. La orden de abandonar el Congreso la recibió de su Capitán. Que cumplió el Artículo 148 de su Cuerpo y el 97. "Documento del capo". A preguntas del Sr. Ortiz dijo no estar muy nervioso a pesar de la pregunta del defensor. No conoció que el Capitán Muñecas hubiese practicado torturas. Interrogatorio del Teniente D. José Núñez Ruano. El fiscal incide en las mismas preguntas que realizó en los dos interrogatorios anteriores. El Teniente Núñez manifiesta: tener 5 años de oficial y 32 de Guardia Civil, haber sido felicitado con menciones honoríficas y ser reconocido por el Rey en algunos servicios. Que acudió a un servicio de orden en los alrededores del Congreso y que recibió de los Capitanes Bobis, Lázaro y Lastra la orden. No conocía al Capitán Iglesias y que por el Congreso no lo vio. Cuando llegaron, ignoraban las misiones a cumplir y se dedicaron a intercalar guardias entre los policías. Incluso el Capitán Bobis preguntó a un Comandante de la Policía "¿Qué misiones tenemos aquí?". Que se trataba de un servicio ordenado por S.M. el Rey. A las 21:00 horas entró en el Congreso donde permaneció en una habitación junto con dos médicos ancianos. No intervino en ningún incidente y no es cierto que él ordenara bajar a los Guardias del autobús mientras el General. A preguntas de su defensor, Sr. Quintana, dijo que se había presentado la solicitud de testificación del General Aramburu y ayudantes sobre el incidente anterior. Insistió el defensor en la forma de recibir las órdenes en ocasiones poco normales y en la obediencia ciega de la Guardia Civil. El resto de los defensores no hicieron preguntas significativas. Declaración del Teniente de la Guardia Civil D. Vicente Ramos Rueda. Lleva en la Guardia Civil 16 años, 2 años y medio en el Subsector de Tráfico de Madrid. Dependía del Capitán Abad; no conocía al Teniente Coronel Tejero. Fue llamado a su Unidad hacia las 14:00 horas de la tarde. Se solicitó su Unidad para un servicio especial. Las órdenes se dieron por el Teniente Coronel Tejero en el despacho del Coronel Manchado. El Capitán Gómez Iglesias no estuvo allí. Entró hasta la puerta del hemiciclo y oyó disparar en su interior. No sabía dónde estaba ni si aquello era el Congreso de los Diputados. El Capitán Muñecas estaba dentro del hemiciclo. Sabía que tenía que venir una autoridad militar sin precisar quién. Respecto al incidente del Teniente General Gutiérrez Mellado se interpuso a efectos de tranquilizarle, no vio si algún Guardia llegó a tocarlo. Presenció la llegada del General Armada pero ignora lo que habló con el Teniente Coronel Tejero. Terminada la entrevista, este manifestó "Armada quería entrar al hemiciclo y proponerse a los Diputados como Presidente de socialistas y comunistas, no te fastidia, para esta chapuza no hemos venido aquí". Reconoció haber visto al Capitán Gil Sánchez Valiente. Con el Teniente Vecino habló de la posibilidad de intentar persuadir (figura "reducir" en la declaración) al Comandante Pardo y al Teniente Coronel Tejero. A preguntas de los defensores, dijo al Sr. Hernández Grino que se limitó a obedecer a su Capitán. Que la orden era legal y no iba contra la Constitución. No causó daño ni a personas ni a cosas. Al letrado Sr. Meer manifiesta haber conversado con algún Diputado y que alguno se le ofreció para declarar en su favor. En el incidente del Teniente General Gutiérrez Mellado, el Teniente Boza estaba situado detrás de él a unos tres o cuatro metros, no pudo intervenir en el incidente. No hubo más preguntas por el resto de los letrados. Interrogatorio al Teniente de la Guardia Civil Alonso Hernaiz. A preguntas del Sr. Fiscal manifiesta su destino, tiempo de mando. Además contestó lo siguiente: no conocía personalmente al Teniente Coronel Tejero y solo por referencia en prensa su relación con la "operación Galaxia". Que no existía ninguna afinidad o relación entre la "operación Galaxia" y los hechos del 23-F. No sabía los proyectos del Teniente Coronel Tejero. Se integró a las fuerzas que fueron al Congreso por orden de su Capitán (Muñecas). En principio le comunicaron que habían sido llamados desde la Dirección General y creyó que se dirigían a ella. Por su situación en el interior del autobús podía ver lo que pasaba al frente. En las proximidades de la Calle Atocha no vio ningún vehículo Seat 124, aparcado en 2ª fila ni que les hicieran señas. Durante el trayecto se comentó las razones del servicio y se habló de un posible atentado o manifestación. Una vez en el Congreso se enteró de que el mando de la operación lo ostentaba el Teniente Coronel Tejero. Al hemiciclo se asomó únicamente por curiosidad. No sabía a quién se refería el Capitán Muñecas cuando anunció que se esperaba a una Autoridad Militar. Únicamente se le encomendó la misión de efectuar los relevos de los Guardias que custodiaban el Salón de los Relojes a los 5 Diputados separados. No hubo ningún incidente con dichos Diputados ni llegó a hablar con ellos. No presenció los incidentes con el Teniente General Gutiérrez Mellado ni con el General Aramburu. No vi al General Prieto en el Congreso, al que solo conoce por prensa. Únicamente vio al General Armada cuando se dirigía a la parte nueva del Congreso, pero no pudo escuchar ninguna conversación. No lo oyó íntegramente. Sí conoció el mensaje de S.M. aunque no supo su contenido. Se enteró de la llegada de la columna de DAC cuando vio algunos soldados curioseando por el Congreso. El mando de la Guardia Civil lo mantuvo en todo momento el Teniente Coronel Tejero. El Capitán de Navío Menéndez no ejerció mando alguno. Vio al Coronel San Martín pero no supo de su misión en el Congreso. Las condiciones para abandonar el Congreso no las conoció hasta después de su salida. No supo la situación en que quedaban los Tenientes. A su abogado defensor, San López: su antigüedad es desde julio de 1978. Siempre ha acatado todas las órdenes de su superior. Al letrado Sr. Salva Paradela: el autobús donde se trasladó era de la Guardia Civil y llevaba los distintivos reglamentarios. No hubo más preguntas por parte del resto de los letrados. Interrogatorio al Teniente de la Guardia Civil Boza Carranco. Al Sr. Fiscal manifiesta su destino, antigüedad y dependencia en la línea natural de mando. Además contestó que: no conocía al Teniente Coronel Tejero ni supo de su proyecto. Fue llamado por su Capitán a su despacho donde fue enterado de un servicio especial a realizar. El Capitán Abad se encontró al Teniente Coronel Tejero cuando fue a despedirse del Coronel Manchado.
En el despacho del Coronel Manchado, el Teniente Coronel Tejero les habla de un servicio muy importante a nivel nacional, conocido por el Rey y en el que estaban el Teniente General Milans y el General Armada. No vio en ningún momento al Capitán Gómez Iglesias. Dentro del Congreso no le asignaron ninguna misión específica. Estuvo por los pasillos encargado de mantener el orden en ellos. Presenció el incidente con el Teniente General Gutiérrez Mellado; se encontraba a unos cinco o seis metros de él. Solo estuvo en el hemiciclo un momento. Llevaba la pistola en la mano porque poco antes, al entrar al Congreso, había oído unos disparos. No presenció el incidente del Teniente Coronel Tejero con el General Aramburu. Conoció el mensaje de S.M. por un telex. Hasta entonces creía que la operación la apoyaba el Rey. No conoció la llegada del Coronel San Martín ni del Coronel Gómez de Salazar. Abandonaron el Congreso. A su abogado defensor, Sr. NOVALVOS: Recibió orden concreta de su mando natural, el Capitán Abad. Fue en un autobús de la Guardia Civil con su uniforme y arma reglamentaria. Entró al Congreso siguiendo los pasos de su Capitán cuando escuchó unos disparos y, por ignorar su procedencia, desenfundó su arma. En el incidente con el Teniente General Gutiérrez Mellado no tuvo participación. Terminado este, volvió a enfundar su arma. Enterado del mensaje de S.M. expuso las dudas razonables que le surgieron a su Capitán, el cual le contestó que esperara órdenes oportunas. Al letrado Sr. Tnt Soler: No recibieron ninguna orden de abandonar el Congreso por parte del Jefe del Sector. No hubo más preguntas por parte del resto de los letrados. 3.- OTROS HECHOS Y COMENTARIOS. De nuevo se ha citado a S.M. como última razón justificativa de la actuación de los procesados. Estas citas han sido matizadas a última hora de la tarde por el Consejero Togado General Fernández de Mesa, quien en el turno de interrogatorio de los Señores Consejeros ha preguntado sobre la necesidad de citar, como motivo de obediencia, además de a su Capitán, al Mando Supremo de las FAs, cuando en la línea natural también estaban el Jefe de la Comandancia o Sector, el del Tercio, el Director General de la Guardia Civil, y el Ministro del Interior, como los procesados han señalado. El interés por el desarrollo de la vista ha disminuido, acusándose la ausencia de defensores titulares. Se ha recogido una "NOTA" que se adjunta, relativa a la cuestión previa planteada ayer por el Sr. Segura, defensor del Capitán de la Guardia Civil Muñecas. Se desconoce su difusión. NOTA. Ante las falsas informaciones con respecto a la actuación del Capitán de la Guardia Civil D. JESÚS MUÑECAS AGUILAR, aparecidas en D-16 (página 6) y El País (página 15) del pasado día 27, firmadas respectivamente por José-Luis Gutiérrez y Martín Prieto, a las que hay que añadir la noticia aparecida en el diario últimamente citado, relacionada con las presuntas torturas sufridas por Amparo Arangoa que se atribuyen a la Guardia Civil de Tolosa, las Comisiones Militares que asisten a la vista oral, exponiéndoles lo siguiente: a) Que el Capitán Muñecas en la fecha indicada en las referidas citaciones de San Sebastián, y la detención de Amparo Arangoa ocurrió en el mes de abril del mismo año, por lo cual el Capitán Muñecas ni participó ni tuvo conocimiento de ese servicio por no estar ya destinado en esa Compañía (Tolosa). b) Que las imputaciones formuladas atentan contra el honor y la dignidad de un compañero, y suponen un ultraje y una infamia; representan un agravio más a la Institución Castrense, la que todos estamos obligados a defender. Campamento 30 de Marzo de 1982.