El coronel Ibáñez Inglés increpó al general Sáez de Santamaría llamándole repetidamente "cabrón" al retirarse los procesados de la sala.
Resumen
El 5 de abril de 1982, durante la vista oral del juicio 23-F, se produjo un grave incidente cuando el general Sáez de Santamaría comparó la entrada armada en el Congreso con el secuestro de un avión. Esta declaración provocó la salida de varios altos mandos militares, incluido el capitán de navío Menéndez Vives y el general Milans del Bosch, quien alegó sentirse ofendido y nauseado.
El ambiente se tornó tenso, con gritos y enfrentamientos verbales, como el coronel Ibáñez Inglés increpando a Sáez de Santamaría. La situación culminó con la salida de familiares y defensores, mientras un periodista expresaba su apoyo al general. El altercado, que duró 11 minutos, reflejó las tensiones persistentes en torno al golpe de estado y sus repercusiones en la sociedad española.
Contenido del documento
DTOR
C/DI/5584/06--04-82
NOTA INFORMATIVA
Asunto: vista oral de la causa 2/81: Incidentes en la tarde de hoy, 5 de Abril de 1982.
Son las 17:40 horas del día 5 de Abril de 1982. Puede decir el porqué y para qué de la utilización del término tres veces. El General Sáenz de Santamaría lo explica con un símil que más o menos es así: "si unas personas armadas amenazan en un avión a un piloto para que cambie el rumbo de su aparato... De igual manera puede decirse que si una fuerza entra en el Congreso, amenaza con cambiar el rumbo del país a través de intimidación...".
En ese momento, el Capitán de Navío Menéndez Vives se levanta y abandona la sala. A continuación le sigue decididamente el Comte. Pardo Zancada. Se levantan también Batista, Muñecas y Cid. Igualmente se levantan otros procesados, cuando el Presidente ordena a todos que se sienten (lo que hicieron): el General Milans del Bosch se adelanta y dirigiéndose al Consejo dice: "solicitamos marcharnos porque nos están dando un calificativo que no merecemos". El Presidente contesta que no ha lugar.
Simultáneamente, un elevado número de familiares salen de la sala dando portazos. Igualmente, los codefensores y algunos pasantes se van del recinto. El Presidente pide al testigo Gral. Santamaría si está dispuesto a retirar lo dicho, cosa que hace después de un pequeño titubeo. El Gral. Milans contesta que no le sirve la rectificación y continúa: "Quiero salir... me siento mal... siento náuseas por lo que se ha dicho... me marcho...". Con esto sale inmediatamente seguido del Tcol. Mas.
El Presidente les ordena que se sienten y acatan. También expresa que el Gral. al abandonar la sala se atendrá a las consecuencias. Interviene el Sr. Escandell (defensor del Gral. Milans) y pide al Consejo que no tenga en cuenta la actitud de su patrocinado y ruega se le disculpe, pues todo se debe a su estado anímico. A continuación, el Sr. Quintanar, defensor del Gral. Torres, el tema. También el defensor del Tcol. Mas expresa que su defendido ha salido para atender al Gral. Milans, pues es su Ayudante.
Se solicita la suspensión por el letrado Sr. Sanz Arribas y el Presidente, tras admitir las explicaciones dadas por el testigo y aconsejar calma a los concurrentes, ordena a otro grupo de procesados que se había levantado que se sentaran. Seguidamente, el Presidente pregunta al letrado Sr. de Miguel si ha terminado el interrogatorio. Este contesta que sí, y el Presidente replica que haga ver a sus patrocinados la gravedad de su actitud, suspendiendo la sesión hasta el martes a las diez de la mañana.
Cuando se retiraban los procesados, el Coronel Ibáñez Inglés se quedó increpando al Gral. Sáenz de Santamaría, llamándole repetidas veces "cabron". Uno de los observadores jurídicos, al parecer miembro del PCE, Sr. Núñez Casal, llamó la atención sobre tal hecho, lo que provocó la inmediata y violenta réplica de los letrados Sres. Gómez García y Muñoz Perea que, a su vez, increparon a dicho observador. El Presidente ordenó que fuese desalojada la sala inmediatamente.
El periodista D. Miguel Aguilar expresó en voz alta y dirigiéndose a la generalidad de las personas que en ese momento salían, comentando peyorativamente la declaración del Gral. Santamaría: "Estoy honrado de ser amigo del Gral. Santamaría". Un grupo de compañeros, tomándole del brazo, le sugirieron abandonar el lugar. Eran las 17:51 horas.